sábado, 10 de mayo de 2008

BAJO LAS ALAS


¿QUE NO HACE UNA MADRE POR SUS HIJOS?


La revista "National Geographic" publicó hace algún tiempo un artículo sobre algo sucedido después de un incendio en el Parque Nacional Yellowstone de los EE.UU.

Después de sofocado el fuego empezó la labor de evaluación de los daños, y fue entonces que al ir caminando por el parque, un guardabosques encontró una ave calcinada junto al pie de un árbol, en una posición bastante extraña, pues no parecía que hubiese muerto escapando o atrapada, simplemente estaba con sus alas cerradas alrededor del cuerpo.

Cuando el impactado guardabosques la golpeó suavemente con una vara, tres pequeños polluelos vivos emergieron de debajo de las alas de la madre, quien sabiendo que sus hijos no podrían escapar del fuego, no los abandonó.

Tampoco se quedó con ellos en el nido sobre el árbol, donde el humo sube y el calor se acumula, sino que los llevó, quizás uno a uno, a la base del árbol y allí brindó su vida por salvar la de ellos.
¿Pueden imaginar la escena? El fuego rodeándolos, los polluelos asustados y la madre muy decidida, infundiéndole paz a sus hijos, como diciéndoles:

"No teman, vengan bajo mis alas, nada les pasará".

Tan seguros estaban al estar ahí tocando sus plumas, aislados del fuego, que ni siquiera habían salido de ahí horas después de apagado el incendio. Estaban totalmente confiados en la protección de la madre, y solo al sentir el golpeteo pensaron que debían de salir.

“OJALA QUE TU SEPAS VALORAR EL TESORO QUE DIOS NOS REGALO EN LAS MADRES”

martes, 6 de mayo de 2008

QUE DICHA


(palabras dichas por un servidor, durante el desayuno del grupo Madrugadores en honor del día de la madre. 13 de mayo de 2008)


Que dicha tan grande, es la que siente el hombre cuando piensa en la mujer.

En esa mujer que genera la vida... En esa mujer que nos riega con su sangre mientras permanecemos en su vientre antes de salir a la luz.

En esa mujer que nos amamanta con el néctar de la vida que brota de sus senos, porque nuestro estómago todavía no ha madurado lo suficiente. A esto se le llama AMOR.

Pensamos en esa mujer que nos prepara las primeras papillas... Esa mujer que cuida nuestros primeros pasos y que no se enoja con nosotros cuando le rompemos algún florero de la sala.

En esa mujer que nos cuida de noche y se desvela porque estornudamos, tosemos y nos da catarro y se nos ensucian las narices, sin inmutarse nos limpia la cara.

En esa mujer que con lágrimas en los ojos, nos deja detrás de la reja del kínder y regresa angustiada al hogar esperando la hora de la salida. Esto también es AMOR.

La que, aunque no tenga una gran educación, porque no cursó mas allá del tercer año de primaria, nos ayuda con la tarea que nos dejaron en la escuela y entonces si, aprende de álgebra, sintaxis, fenómenos físicos y química cuántica.

Esa mujer que nos enseña a orar y está al pendiente de que vayamos al catecismo y que piensa que va a dar de desayunar el día de nuestra primera comunión.

La que en cada cumpleaños de nosotros nos hace el pastel, e invita a parientes y amigos a que nos festejen para que apaguemos las velitas.

En esa mujer que nos aguanta en la etapa de la chocantada, porque somos adolescentes y nos sentimos superiores.

Esa mujer que siempre se preocupa por nuestra ropa, para que esté limpia y planchada, que corre a comprarnos zapatos cuando ya traemos hoyos en las suelas. Todo lo hace por AMOR.

Esa mujer que siempre intercede ante nuestro padre por nuestras travesuras y nos hace la vida más llevadera.

Esa mujer que siempre es la primera en levantarse y la última en acostarse en nuestro hogar y que cuando llega a la cama, su esposo, mi padre ya está roncando.

Esa mujer que no deja de aconsejarnos, pues su único deseo es que vivamos dentro de los valores humanos. Que está al pendiente de nuestras amistades y de nuestros noviazgos.

Esa mujer que siente que su hijo o hija necesita encontrar a la mejor pareja del mundo y todos son muy poca cosa aunque siempre termina por doblar las manos.

Esa mujer que muestra felicidad el día de nuestra boda porque sabe que siempre, el formar una familia es bueno porque de ahí brota nuestra prole, o sea la prolongación de uno...

Por todo esto los hombres nos sentimos dichosos cuando vemos a esa mujer y le decimos MADRE. Y brota en nosotros el sentimiento del AMOR.

Pero la dicha más grande es cuando escogimos a una mujer por AMOR para que se convierta en la Madre de nuestros hijos.

Muchas gracias adoradas señoras y estimadas amigas, porque ustedes están cumpliendo con esa sagrada misión de haberse convertido en las Madres de nuestros hijos. Gracias por permanecer a nuestro lado. Muchas gracias por darnos tanto AMOR.

FELIZ DÍA DE LAS MADRES

NUESTRO MAESTRO CHARRO


Uno de los mejores recuerdos de mi adolescencia y de cuando fui charro, está el haber tenido un maestro que me enseño a florear la reata, hijo de Don Sixto Barrera y padre de Adrián Barrera un chamaco tres años menor que yo, fue SALVADOR BARRERA.

Salvador Barrera, originario de Ciudad Lerdo Durango empezó a aprender el arte del “Floreo de reata” desde una edad muy temprana a medida que era criado en la tradición y herencia de su padre, Don Sixto Barrera. Esta habilidad es desarrollada por todos los charros mexicanos los cuales se sienten orgullosos de su destreza en la equitación y la forma de lazar al ganado.

Con toda una vida de preparación, Salvador Barrera y a través de sus competencias y de sus exhibiciones por distintas plazas del norte del país, obtuvo un despliegue de habilidad artística con la reata chavinda dejando a la gente impresionada con sus atractivas e inolvidables rutinas.

Salvador tenía dos caballos los cuales estaban muy entrenados por él para poder demostrar su capacidad con el “Floreo de Reata”. Un caballo bayo tostoneado que se llamaba “El Borracho” con el cual ejecutaba la cala y al final de ella daba tres vueltas al ruedo floreando su reata con su penco al trote, y finalmente “El Borracho” se paraba en el centro del ruedo y Salvador, sin dejar de florear su chavinda se paraba sobre la silla y llegaba a ejecutar una docena de pasadas brincando sobre la silla.

El otro penco, un alazán tostado, cuyo nombre era “Gringo” le ayudaba a Salvador en el coleadero, ya que cuando el toro salía del corral al lienzo, Salvador lo esperaba vendado de los ojos, y sin ver nada toro emprendía la carrera a lo largo del lienzo, el “Gringo” salía junto al toro, Salvador tomaba la cola, pachoneaba, el cuaco se abría y normalmente lograba una redonda dentro de los cuarenta metros del lienzo.

Las horas incontables que le dedicaba Salvador a sus dos caballos hicieron que se volvieran toda una exhibición de destreza en las suertes charras, sobre todo adornados charro y caballo, por los vuelos de la reata.

Salvador Barrera en sus ratos libres nos enseñó a florear la reata a: Cheno Porras, Manuelito Dávila, Adrián Barrera su hijo, a mi hermano Antonio y a mi.

domingo, 4 de mayo de 2008

LA VIDA DEL POETA


La vida de un poeta está compuesta
primero, de la forma que tomó,
la carne donde estuvo el alma puesta,
después de que su padre lo engendró.

La vida del poeta está rodeada
de penas, de placeres, de pasiones y de amor;
es una sucesión continua
en que se mezcla la risa con el llanto,
y es una ilusión que lo anima
a cambiar por la dicha, el desencanto.

En fin, es el poeta
de los hombres que Dios puso en el mundo
para dar a conocer las maravillas
que el pensamiento encierra en lo profundo.

Y aunque el sueño del poeta
tenga un despertar borroso
es de los sueños más lindos,
o quizás el más hermoso.

EL BAUL MISTERIOSO


¿Qué tenía aquel misterioso, viejo, grande y feo baúl que se quedó en el mesón del Manglito?

Los habitantes de ese barrio de La paz y que vivían allá a principios del siglo pasado, cuentan que en un terreno de la playa del manglito existió un pequeño mesón, propiedad de doña Cuca Martínez, abuela de un pescador muy conocido en años recientes llamado Cipriano. A dicho mesón llegaban los arrieros que viajaban de La Paz a los minerales del Triunfo y San Antonio, llevando artículos de primera necesidad para las gentes de aquellos lugares y traían de regreso los minerales procesados en las minas.

Uno de estos arrieros llamado Juan Pablo Cruz, ya tenía más de diez años haciendo los viajes de ida y vuelta entre los pueblos mineros y la capital del estado, era dueño de una recua de cuatro mulas y dos burros con los que efectuaba su trabajo de carga.

Un día los vecinos del mesón vieron llegar muy de mañana a Juan Pablo quien además de traer los bultos acostumbrados traía un gran baúl muy grande y viejo, que estaba cerrado con un viejo candado todo oxidado.

El cuarto donde se hospedaba el arriero cada vez que llegaba al barrio quedaba al fondo del terreno del mesón. Descargo a las cuatro mulas de los bultos con el mineral y bajó el gran baúl, metiéndolo en la habitación.

No faltó algún vecino curioso, que cuando Juan Pablo salía hacia el Triunfo se asomó por una ventana para ver el baúl, y vio que de él salía una pequeña mujer que a veces vestía de blanco y otras veces el vestido era negro.

Llegó el día en que el arriero no regresó y doña Cuca para evitar problemas mandó tapiar la puerta de la habitación del fondo de su mesón, con unas tablas clavadas al marco de la puerta. Pasó el tiempo, varios años y el arriero ya no regresó, por lo que la dueña del mesón, después de varios años decidió rentar el cuarto. En eso llegó procedente de Guaymas Sonora, un pescador que venía con todo y panga, y pidió permiso para quedarse a pescar en el barrio del Manglito, este pescador se parecía mucho a Juan Pablo el arriero, quien lo recordaba podría jurar que eran hermanos gemelos.
El panguero desclavó las tablas que cerraban el cuarto del fondo, y al entrar no vio ninguno de los muebles que le dijo doña Cuca que tenía dicha habitación, solo había un gran baúl en el centro de la habitación con un gran candado todo oxidado. Con las tablas con las que estaba cerrada la puerta, el pescador fabricó una cama, una mesa y una silla. Puso el baúl en un rincón de la habitación y ya por la noche se costó a dormir. El panguero siempre usaba una mascada blanca alrededor de su cuello.

Ya por la noche, cuando su sueño era muy profundo, de repente se despertó porque estaba sufriendo un asalto, solo alcanzó a ver a un gran bulto oscuro del cual salían dos manos que apretaban con fuerza las puntas de la mascada. Luchó de manera desesperada y por fin aflojó la mascada que le ahorcaban el cuello. Se levantó como pudo y sacó al patio el viejo baúl.

Muy de madrugada salió al patio, tomo el baúl y lo subió a su panga, encendió el motor fuera de borda, y se encaminó a medio canal entre el malecón y el mogote. Aventó el baúl al mar y regresó a la playa. Dejó varada su panga en la arena, y se encaminó al Templo de Nuestra Señora de Guadalupe, entrando a rezar un rosario.

Este panguero también desapareció como el arriero y de el baúl ya nadie supo más.

sábado, 3 de mayo de 2008

LA GOTITA DE AGUA


Había una vez una gotita de agua que se sentía muy pequeña e insignificante, no sabía que camino elegir, porque pensaba que donde estuviera nadie se daría cuenta que existía y no se verían las cosas que ella hacía.

Dios que todo lo ha hecho perfecto y que le da una misión especial a cada ser y cosa de su creación, le preguntó: -¿Qué te pasa hija mía, qué te causa tanto dolor?- -Perdóname Dios que te lo diga, pero no le encuentro sentido a mi existir, soy tan diminuta que yo sola, nada puedo hacer ni construir; siento que es vano mi trabajo, da igual conmigo o sin mí.

El Señor mirándola con ternura, la mejor de sus sonrisas le regaló y sin pensarlo le dijo: -Nada es insignificante ni pequeño ante los ojos del Creador, vale más lo que se construye con esfuerzo y sacrificio gota a gota, que aquello que fácilmente se logró… Mira a tu alrededor, hay muchas cosas que no serían lo mismo si faltara esa gotita que alguien aportó: el mar sería una gotita más pequeño, si le robaran una gota de su inmensidad; se revive un corazón con una gotita de amor; el desierto se convierte en oasis con una gotita de agua en su interior; se alimentan las plantas cada amanecer, con una gota que el rocío derramó…Una lagrima es una gota de dolor o de alegría, expresa la emoción que dejó sin palabras al corazón; un granito de arena, da inicio a una nueva construcción, de granito en granito se puede levantar la más grande edificación; con el más pequeño de los sueños, encuentra el ser para vivir una nueva razón; una gota puede rebosar el vaso y hacerlo derramar; una gotita de luz se convierte en una gran esperanza en medio de la oscuridad…

Hay quienes se lamentan por esa gota de amor que nadie les dio, existen los que piden tan poco, que necesitan así sea una gotita de comprensión para encontrar paz en su interior; una gota de silencio hace más grande el vacío y la soledad; una gota de indiferencia puede matar una relación; una gota de traición puede destruir la confianza que el otro depositó; una gotita de fe puede mover montañas y hacer los sueños realidad; una gota significa mucho más de lo que puedes imaginar, a tal punto que una gota de Sangre de mi Hijo Jesús llega a ser signo de la Salvación que al mundo con su vida ofreció. ¿Entiendes ahora lo que te digo? Eres más importante de lo que te puedes imaginar, tu pequeñez me permite demostrar mi grandeza; gota a gota se puede hacer germinar una planta, calmar la sed de toda la humanidad; con una gota de dulzura se puede acabar la amargura que le impide al alma ser feliz de verdad; una gota de tiempo pido, para que se eleve una oración; una gota que des o quites, modifica todo ya sea para bien o para mal… así que no digas que las cosas contigo o sin ti son igual.

Después de escuchar las palabras que con amor le dijo Dios, la gotita se fue pensando en todo lo que podría aportar si lograse entrar a cada corazón y convertirse en una gota de amor que los hombres y mujeres quieran al mundo regalar, para poder construir, la verdadera Paz.

¿Alguna vez te ha pasado que te sientes como una gotita pequeña y solitaria que siente que nada vale, ni sabe que camino tomar?

Recuerda esta pequeña historia, y ten presente que en lo más pequeño y sencillo, la perfección de Dios ha de estar.

viernes, 2 de mayo de 2008

SIEMPRE TEN CONFIANZA


A veces parece que todos los caminos se cierran, que la noche es eterna, que el invierno ha congelado los corazones, que no existen más rosas, que tu destino son las lágrimas, que no hay sino soledad para ti, que han desaparecido las estrellas, que la sonrisa se apagó sobre la tierra, que los días son cortos y lluviosos, que las noches son interminables y sin luna, que no hay espacio alguno para tus pies, que no hay salida en la calle de tu vida, que la indiferencia y la desilusión aprisionan tu corazón...


Pero aún entonces puedes confiar que tú eres un camino eterno y abierto,que tu eres un día luminoso, que en tu alma no hay estaciones, sólo las hay en tu mente, que hasta en el desierto más árido y seco hay una flor, que las lágrimas, como el agua, dan vida y fecundidad, que tú eres el mejor amigo de ti mismo, que tu alma es un cielo lleno de luz y de estrellas, que dentro de ti el rostro de la vida sonríe, que en ti está el sol radiante, solo es noche si le das la espalda,que el mundo es ancho y no ajeno, sino tuyo porque tú eres el mundo,que norte, sur, este y oeste son puntos para tu elección, que tu eres amor pleno.


Estás destinado a dar, más que a recibir.


Ten confianza porque aunque tu mente te hable de puertas cerradas y de soledad, ése es un engaño temporal y pasajero.


Tu estás destinado a ser luz para muchos que necesitan de tu luz y de tu amor.


No te quedes cerrado en tu rincón