lunes, 22 de septiembre de 2014

CONSEJOS DE UN PADRE AL MÁS PEQUEÑO DE SUS HIJOS



CONSEJOS DEL PADRE AL MÁS PEQUEÑO DE SUS HIJOS

Despierta cada mañana, sabiendo que eres libre, las cosas solo tienen el valor que tú les quieras dar.

Libertad es el nombre divertido de la humanidad para la PAZ.

Y La Paz, es el estado donde sueltas lo que fue, comprendes lo que es, y aceptas lo que será.

Despierta que HOY es el puente entre tu existir y tu anhelar. 

HOY es el nexo entre universos paralelos fluyendo a través del tiempo, cada uno con su versión de ti.

Escoge lo que deseas, y escoge mal. Las malas decisiones,  son el único camino para tomar las buenas. 

El fracaso y el error, son las películas más desagradables de todas las ilusiones que puedes escoger.

El pasado será tu prisión o tu máquina de vuelo; Cada evento será el barrote que impide surgir tu verdadera esencia o la turbina que te eleva para verte a ti mismo desde arriba, que curiosamente es lo mismo que verte desde adentro.

Haz planes para el mañana, bendícelos, y suéltalos.

Ejecuta tu obra desapegándote del resultado.

Si son para ti, tendrán lugar en el momento adecuado.

Si no, no habrá manera de verlos realizados.

En ambos casos, lo importante es el camino no el destino;

Y tu Destino ya está fijado, el plan para ti se forjó desde antes de habitar tu cuerpo humano.

Tienes un propósito específico marcado en tu mano, y el camino, se recuerda con el corazón.
Descubre tu misión, y habrás encontrado tu verdad.
Si todavía no lo has hecho vive sin preocuparte, que todo hasta ahora ha sido parte del hallazgo.

La respuesta llega cuando haces la pregunta correcta, el grito y el pataleo quedan fuera de la ecuación.

Duerme cada noche confiando que el sueño es el mejor consejero.

La solución a tus problemas ya existe, sólo necesita que estés listo para hacerse visible.

Estarás listo cuando cambies la actitud que de entrada, generó el problema.

Sueña tanto como quieras, recordando que para cumplir esos sueños,
lo primero que necesitas es despertar.

El afuera cambiará, cuando primero lo haga el adentro.

Enseña lo mejor que sabes para nunca olvidarlo, aprende de tus alumnos que mas bien serán tus profesores.

Cuando sientas que ya no hay más por conocer,  ¡Sigue buscando! Porque el verdadero maestro nunca deja ser un estudiante.

Cuidado con el halago fácil, que las muestras mas grandes de respeto no necesitan orejas, pues con sólo un ojo se ve lo hecho, y entonces lo dicho sale sobrando.

Ten paciencia con socios y camaradas, porque para subirse al tren cualquier soñador está listo pero a la hora de poner las vías todos están muy ocupados.

Desenreda tus pensamientos, al ritmo de tu respiración.

Ama tu arte y exprésalo hasta cuando nadie te pague, nadie lo vea o a nadie le guste. Poder hacerlo, en sí mismo ya es el cheque mas jugoso
que alguien puede cobrar.

Cultiva tu fe, especialmente atravesando infiernos, que sólo puedes conocer a Dios cuando ya te has presentado de mano con el mismo demonio.

Eres mi hijo no por sangre, sino por decisión propia.
No te he creado yo, La Vida misma te trajo, a través de mí.

La única responsabilidad que tienes conmigo, es ser feliz con ese trozo de carne
que yo te entrego pero que por derecho es tuyo.

Recuerda que la felicidad es simple, solo que a veces, lo complicado es la simpleza.

Vive contigo, que has venido solo y así te irás.

Vive abrazando hermanos y besando esposas, haz de la Tierra un lugar para purificar tus penas y un espacio para esparcir bondad.

¡Vive hijo! Y haz de tu vida un monumento al tiempo, vive como sólo tú sabes hacerlo, conságrate al gran Viaje y habrás resuelto el misterio de la inmortalidad.

Alejandro Lavín

lunes, 8 de septiembre de 2014

UN ESCRITO DE MI SUEGRO

Hola, soy yerno del señor Norbert Hahnel Hoffman, y dentro de las cosas que me heredó hay este pequeño escrito por él, de las cosas que le contaron sus hermanos allá en Alemania.



Los Cosacos, son un pueblo que habita la Ucrania Rusa. Son gente muy valiente, son católicos ortodoxos de profundas creencias y tradiciones. Como jinetes, parece que no hay mejores en el mundo y su fama es bien conocida.



Durante la segunda guerra mundial, lucharon en las filas del ejército soviético y muchos cayeron en prisión de guerra, del ejército alemán. Ellos solicitaron tomar las armas contra el bolchevismo, pero el alto mando alemán no permitió tal cosa.

Fueron prisioneros en la ciudad de Lienz en el Tirol del sur. El general del ejército Von Plaunwitz formó con ellos una división, a quienes les encargó la faena de trabajar como policías en Yugoslavia, donde la población solicitó protección contra las incursiones de los albaneses. Los cosacos, hicieron en Yugoslavia el servicio de policía en casi todos los pueblos y ciudades, hasta la terminación de la guerra.

Entonces este contingente de cosacos, cayeron en prisión por los ingleses, cuando llegaron a Lienz. A espaldas de todos los mandos y de los mismos prisioneros, los ingleses hicieron tratos con los rusos y cierto día llegaron camiones y vehículos blindados soviéticos, para llevarse a los Cosacos.



Este suceso sorpresivo, causó una inmensa alarma. Los sacerdotes Rusos, católicos ortodoxos lla marón a la oración. Había en el campo 72,000 Cosacos, muchos de ellos casados y con hijos. La mayoría de ellos, ahí mismo mataron a sus hijos, a sus mujeres y se suicidaron. Una parte de los hombres lograron huir y los demás fueron embarcados en los vehículos y transportados a Rusia.

El general Von Plaunwitz fue declarado libre y podría permanecer en la ciudad, pero como los Cosacos le tenían un gran afecto y lo veían como su padre, voluntariamente se embarco con los rusos Cosacos en su viaje a Rusia, pues no quiso abandonarlos, ya que ellos lo apreciaban como su o’ papa Plaunwitz.

El valiente general fue colgado públicamente en la plaza de Moscú.

El día de su cumpleaños, 14 de octubre de cada año, se  juntan los Cosacos en Lienz, y al llegar al cementerio de la ciudad, rinden honores a los miles de Cosacos en recuerdo de aquella jornada.

Escribe: Norbert Hahnel H.

lunes, 18 de agosto de 2014

CUANDO APRENDÍ A ESQUIAR



Hoy les hablaré de Raymundo, un remanso del río Nazas, antes de llegar a Lerdo, Dgo. Donde ese enorme río, donde yo aprendí a esquiar, por cierto y por su tamaño, una lancha de un tío mío,  Benjamín Lavín Sáenz, La Tecate la llamábamos así por haber sido construida con lamina tan delgada que parecía de los botes vacíos de esa cerveza, la cual navegaba con donaire por el Nazas. Pero un día mi tío se tomó dos que tres antes de tripular la Tecate y en un rato de navegación me tiró de la lancha; lo tiró a él y la lanchita siguió, navegando por el Nazas hasta llegar a la orilla donde se estrelló contra dos árboles llamados sabinos y ahí terminó esa lancha, fabricada con esa lámina que parecía de botes de cerveza vacía.

Pues bien, en aquel Raymundo yo aprendí a esquiar sobre agua; sobre nieve jamás lo he intentado y a esta altura de mi vida ya no lo haré. Pero recuerdo con mucha nostalgia, que es lo único que ya nos queda, aquellos días juveniles en que me arriesgaba sobre dos esquíes en el Nazas. El tiempo pasa, incluyéndonos, y aquí seguimos. La memoria, los recuerdos, las vivencias siguen persiguiéndonos; pero aquí estamos, ya no tenemos lugares a donde ir. Pero “Nazas” significa una especie de red donde se atrapaban a los peces de ese río, bagres generalmente, que se embolsaban es redes llamadas precisamente Nazas. Su nombre se me quedó en la memoria y en el cariño.


El tiempo ya pasó; al Nazas antes de llegar a Torreón, lo meten por un tajo, como le llaman allá a los canales de riego, muy anchos y ese tajo es el Tajo Lavín; grande y caudaloso, el cual conozco y en sus riberas jugué durante mucho tiempo. Ya estoy lejos de él y a estas alturas de mi vida no se cómo sigue. Pero eso es parte de mi pasado, un pasado que todos tenemos. El Nazas, un río donde yo aprendí a esquiar; y seguramente ya no esquiaré. 

jueves, 17 de julio de 2014

YO LOS INVITO A...



ENVEJECER BIEN

Tengo 72 años. Soy de la región Lagunera y vivo en La Paz B.C.S. Soy un piloto aviador retirado de la Fuerza Aérea Mexicana. Estoy casado y tengo dos hijos y tres nietos. Soy un liberal respetuoso. Necesito creer.
¿A qué edad nos morimos?
A los 82 años las mujeres, a los 79 años los hombres. Se trata de llegar a ese final sin depender de otros.
Sin molestar
¡Eso es ser generoso! Cuidarse y prepararse para no molestar a los demás. "Envejece bien quien ha vivido bien", dijo Pitágoras.
 Y vives bien si piensas en los demás.
¿Qué es envejecer?
Ir perdiendo capacidades, pero mientras puedas valerte...
¡Envejeces bien!
Pues envejezco bien
Es el envejecimiento normal: vas adaptándote a paulatinas pérdidas. ¡Lo indeseable es el envejecimiento patológico!
¿Qué es un envejecimiento patológico?
Un envejecimiento prematuro que te conduce a la dependencia.
¿Es muy frecuente?
Se da en el 12% de los mayores de 65 años: consume muchos recursos públicos.
¿Qué ocasiona ese envejecimiento prematuro?
Una enfermedad acelerada... o que esa persona no se ha cuidado bien. ¡Y esto depende de cada uno, es perfectamente evitable!
No tanto si soy pobre...
Es verdad que el poder económico y un buen sistema sanitario público palian el envejecimiento prematuro. ¡Pero hay muchas otras cosas que puedes hacer!
 Escúchame
Haz ejercicio. Come de todo, en horas regulares y poca cantidad. Evita el sobrepeso. Duerme siete horas. No fumes ni te intoxiques. Mantén la presión arterial entre 8 y 12. Mantén el colesterol bajo...
Factores fisiológicos.
Y psicológicos: hay circunstancias que pueden envejecerte mucho, como la muerte de un ser querido, el paro...
¿Algún consejo al respecto?
Procura mantener siempre una actitud activa y positiva. Sonreír, reír. ¡Un día no reído es un día perdido!
Otro consejo
Cultiva tus amistades. Construye tu propia red social. Será tu soporte cuando seas mayor. ¡Esto es fundamental!
¿Por qué?
Porque la soledad es la peor compañera: ensimisma, entristece, deprime, produce erosión cognitiva... ¡Te envejece!
¿Tener amigos rejuvenece, pues?
Sí. Y también tener siempre un proyecto: estudiar algo, practicar un deporte...
Colaborar en una actividad solidaria.
¿Envejeces mejor si eres solidario?
Sí, porque eso genera paz interior, tranquiliza el ánimo, te sientes bien íntimamente. ¡Trata bien a la gente de tu entorno, sé amable!
Una mala cara no soluciona nada.
¿Por qué se da entre ancianos el síndrome de Diógenes?
Acumulan como si así fuesen a vivir más. La lección es que sólo existe el presente: ¡vive el día de hoy! Con la mochila ligera.
¿Con pocas cosas?
Sí, y en un espacio sencillo, diáfano, luminoso, alegre, cómodo. No recargado.
¿Cómo juegan amor y sexo en la vejez?
El amor es imprescindible: permite vivir más intensamente. Importa la complicidad en la pareja, la ternura, ¡y tocarse...! El sexo puede expresarse en una caricia, un beso...

Cite un peligro al acecho del anciano.
Una caída. El anciano arrastra los pies..., y ahí está la alfombra. ¡Fuera alfombras! Y desniveles, escalones, bañeras. Plato de ducha a ras de suelo.
¿Por qué es tan peligrosa la caída?
A esas edades, una operación por rotura de fémur comporta riesgo de infección hospitalaria, urinaria, respiratoria, fiebre... y entrar en la cascada de la dependencia, yo tengo varias operaciones de rodilla, de cadera y la vertebras cervicales y las tengo pegadas.
Prevengamos caídas, pues.
Calzado cómodo. Al levantarse, hacerlo despacio para evitar cambios de presión y mareos. Y empuñaduras en el baño.
¿Jubilarse envejece?
Sólo si esperas reconocimientos, recompensas, visibilidad: hay que acogerse a la propia red de amigos. Y no sentirse un estorbo ni caer en el "síndrome del mayordomo".

Déjenme explicarles   .
No permitir que te haga nadie tus gestiones: ¡preserva tu autonomía! Y vive en tu propio espacio, o estorbarás. Y sufrirás: eso envejece. Por mucho que te quieran y te adoren... procura cuidarte tú.
Algunos se deprimen al constatar su decadencia física.
Preocuparse demasiado de la apariencia externa es infructuoso: lo mejor es velar por el interior, por un espíritu activo y positivo.
¿Cómo preparé mi vejez?
Voy despejando todo lo que pueda estresarme y me pregunto:
 "¿Qué quiero hacer?".
¿Y qué me respondo?
Seguir escribiendo a mis amigos y ayudar a otros con mi experiencia, en mis pláticas.
Resume qué hacer para envejecer bien
Cuida de la propia salud, mima a la red de amigos, sé optimista, sé solidario, respeta a la gente del entorno. Y déjalo todo planificado para tu final: ceremonia, entierro, testamento. Dejar eso a los que se quedan es egoísta. Que nadie tenga que estresarse por tu causa,

jueves, 19 de junio de 2014

MI PRIMERA CONSTRUCCIÓN DE CASAS



Ah, como no recordar, aquella mañana en que estaba yo acomodando mis timbres en la sala de oficiales del EMATE cuando entró un soldado de la guardia y me dijo: “Teniente, un mayor retirado está con el comandante y me enviaron a decirle que se presente usted con ellos”

Llegué a la oficina del Mayor Piloto Aviador Raúl Maciel, comandante del escuadrón y me dijo: “Lavín, aquí el mayor Everardo Castro Aparicio pregunta por ti, quiere que le hagas un trabajo, yo le dije que de mi parte, tienes todo mi apoyo”

El mayor me dijo: “Mi teniente, yo ya estoy retirado, pero quiero que me ayude usted, tengo un terrenito en Temascaltepec y quiero que usted me construya una casa allá. Para esto me regalaron varias ventanas y quiero que con ellas usted me construya esa casa, así es que acompáñeme para que vea las ventanas y luego iremos a Temas, para que conozca el terreno donde quiero la casa”

Me llevó a una bodega para que yo viera las ventanas, que las midiera y viera yo donde las podía acomodar, si en la estancia, la cocina, las recámaras o los baños. Luego salimos de la ciudad y nos dirigimos a Toluca, de ahí siguió por otra carreta al sur de la ciudad hasta que llegamos al poblado de Temascaltepec, salimos de este poblado y como a tres kilómetros llegamos a un terreno que tenía una reja de alambre, tocó el claxon y bajo del cerro un señor con una llave y abrió el portón, subimos al cerro en su camioneta y en la punta de él, me dijo que ese era el lugar donde yo debía construir su casa de descanso. Y ahí empezó mi primer aventura de constructor de casas.

miércoles, 4 de junio de 2014

¿QUIEN FUE REALMENTE LINO COLUNGA?



Mi hermano Antonio me preguntó una vez:

-¿Porqué metiste al mecánico de mi papá en tus blogs?-

Él se refería a Lino Colunga. Déjenme decirles que Lino Colunga fue un mecánico que mi papá tuvo allá por 1955 al 1960.

Mi padre fue muy aficionado a las carreras de autos, por eso me llevó desde Lerdo hasta la ciudad de Durango, solo para ver pasar los carros que corrieron en las carreras panamericanas.

En 1955 fue la última, pero en torreón se iniciaron unas carreras de carcachas y autos Fiat topolino. Entonces mi padre su consiguió una carcacha y Lino Colunga se la arreglo para que corriera en esta carrera, y no nada más Lino le hizo a la mecánica en el auto, sino que se animó a ser el copiloto de mi padre.

En la foto los pueden ver a los dos, junto a su fabuloso auto “LANCIA” así le puso mi papá porque para él era, "Lancia de llegar en primer lugar" y lo logró.

Posteriormente también se consiguió un topolino, pero durante la carrera se le desbieló, y eso que llevaba a Lino de copiloto.

Por fuera de la carcacha se podía leer: “Pilastre, Franchesco Lavinini, copilastre Linus colungus.

Ahora ustedes podrán disfrutar a mi Lino Colunga en sus viajes, un ingeniero en mecatrónica que construye su módulo de transferencia corporal al pasado para conocer como pasaron los hechos, pero por ningún motivo puede intervenir en los acontecimientos para no alterar el devenir de la historia.


   LINO COLUNGA EL INGENIERO EN MECATRÓNICA

martes, 22 de abril de 2014

LOS DORMIDOS DE LERDO



Andan tan revueltas las cosas en nuestro país que en esta ocasión le platicaré algo sencillo y de alguna forma cómico: cómo y porqué fue la fundación de Gómez Palacio Durango, ciudad vecina de Torreón y hoy conurbada, junto con Lerdo, también del estado de Durango. La primera fundada de las tres fue Lerdo, a orillas del río Nazas y sigue siendo una población risueña, bonita, fresca, muy arbolada y tranquila. Yo ahí viví mis buenos años de la niñez y primeros de la adolescencia. Pues bien, el nombre de Lerdo obedece a Sebastián Lerdo de Tejada, presidente de la República a la muerte de Juárez, de 1872 a 1876; por lo tanto por esos años se le cambió el nombre de San Fernando a esa Villa. Así nace Lerdo, al que por cierto todavía se le conoce como “el pueblo de los dormidos”, a pesar de tantos años transcurridos en que se ganaron este apodo. Pero vayamos al relato.

Para 1850 y 60 esa era la única población, muy pequeña por cierto, de lo que ahora llamamos región Lagunera. A inicios de los 60s del siglo XIX llega por ahí, directo de Ahedo, España, mi tatarabuelo de nombre Santiago Lavín Cuadra; venía a “hacer la América” y de inmediato empezó, sobre todo comprando terrenos, muchos terrenos, que eran muy baratos ya que eran en buena parte desérticos como el Bolsón de Mapimí y además había muy poca gente. En pocos años este Lavín Cuadra ya era dueño de un muy extenso territorio que él mismo le puso por nombre Perímetro Lavín. Se convirtió así en cacique y terrateniente.

Pero como a cada rato se metía en broncas, básicamente por el agua del río, contrató a uno de los mejores abogados de Durango, Francisco Gómez Palacio, a quien al poco tiempo lo hizo compadre. Este Gómez Palacio salió muy bueno para arreglar conflictos de límites; compuso los de Coahuila y Durango; incluso los de México-Norteamérica, por instrucciones de Benito Juárez y por supuesto los de Lavín Cuadra en las márgenes del río Nazas. Todo ello le valió ser designado magistrado de la Suprema Corte de Justicia y más adelante, por dos ocasiones, la gubernatura de Durango, la última de 1880 a 1883, que es cuando ocurre esta historia.

Ambos compadres ya eran muy amigos por esos años y se visitaban uno al otro. Gómez Palacio tomaba su carruaje y en unos días recorría los cientos de kilómetros que separan a Durango, Dgo. de Lerdo y el rancho Noé, que es donde le gustaba vivir a Santiago Lavín, aunque tenía casa en Lerdo. Y viceversa, ya que también se juntaban en Durango, sobre todo porque los dos eran muy aficionados al sotol, una especie de mezcal norteño y del aguardiente de uva, que ya fabricaba Lavín aprovechando unos viñedos que sembró en alguno de sus ranchos. Aquellos eran buenos y alegres días. Pero en una ocasión llegó a Lerdo, muy contento, el gobernador y traía unos grandes planos en sus manos, por lo que los compadres empezaron a platicar.

-       “Viene muy contento, compadre, ¿a qué se debe?

-       “A que le traigo muy buenas noticias, compadre; así que me gané un sotolito”

-       “Ese con todo gusto nos lo echamos; pero a ver, cuénteme”.

-       “Pues nada, compadre, que pronto el tren va a pasar por aquí, ya me lo dijo don Porfirio y usted va a salir muy beneficiado por tanto algodón que produce y ahora lo podrá mover en tren. La estación va a quedar aquí en Lerdo; a dos cuadras de su casa pa’que no le batalle”.

-       “Ah no, compadre; eso sí que no, respondió mi tatarabuelo, a mi el tren no me va a despertar; mejor vamos a echarlo pa’donde estaba el Torreón (se refería a un Torreón que se construyó en 1850, almenado en su corona para defenderse de ataques de indios yaquis e incluso sioux; ese torreón se derrumbó en 1868 por una fuerte avenida del Nazas, pero le dio el nombre a la actual ciudad). Usted compadre, convénzame a don Porfirio para que cambie los planos”.

-       No creo que pueda, compadre; ese cambio costaría un buen dinero de más, ya que hay que hacer dos puentes y extender mucho las vías y usted conoce muy bien a don Porfirio y sabe lo tacaño que es”.

-       “Usted no se apure de los gastos, compadre; de eso me encargo yo, nada más convenza a don Porfirio y de paso le hago un regalo a usted, compadre”.

-       “¿De que regalito hablamos, compadre?”, preguntó Gómez Palacio.

-       “De una ciudad, contestó don Santiago y señalando los planos que estaban extendidos, le dijo: mire, estos terrenos de este lado del río son míos; se los regalo al estado de Durango para que se funde ahí otra ciudad y que Lerdo se quede tranquilo”.

-       Gómez Palacio se interesó y observando más detenidamente los planos, preguntó: “Me parece bien, compadre; es un terreno plano beneficiado por el río. ¿Pero que nombre le pondríamos?”.

-       “Pues el de usted, compadre, contestó Santiago Lavín; que se llame Gómez Palacio, Durango”.

Y así quedó. El ferrocarril se fue a un Torreón que aún no existía, cruzando las vías por dos veces el río Nazas; Gómez Palacio se trazó, se documentó y sus primeras calles llevaron nombres de ciudades españolas, capricho de don Santiago, que a su muerte, en 1894, se cambiaron y todo quedó en paz. Torreón, como ciudad, se constituyó hasta el 15 de septiembre de 1907.Pero a partir de aquel 1883, fecha en que ocurrió todo esto, a los de Lerdo se les empezó a conocer como “los dormidos de Lerdo”. Y créame, todavía se les sigue llamando así. Originalmente, divertido lector, iba a escribir sobre la balacera afueras del estadio de fut bol en Torreón, pero con lo de Monterrey eso se quedaba muy chiquito, y no me quedó más remedio que buscar un tema ligerito, que nos libere de tantos problemas que como país tenemos. Y que mejor que una historia mezclada con sotol.

Por cierto, esta historia me la contó don Melchor Sáenz, hermano de la tía Angelita, casada con Benjamín Lavín y nieto de Santiago Lavín Cuadra. Tal vez contenga exageraciones; ya ve como son los norteños de cuenteros. Lo cierto es que historiadores locales si reconocen que los terrenos donde se levanta actualmente Gómez, fueron donados por don Santiago Lavín y otra parte por su hijo, mi bisabuelo, don Gilberto Lavín Veloz. Como todavía también se reconoce que fueron tres factores los que acabaron con los Lavín. Villa acabó con su oro, de tantas haciendas de ellos que asaltó; Cárdenas, en 1936, con el reparto agrario de La Laguna, acabó con su tierra y…el sotol acabó con sus hombres.