martes, 10 de marzo de 2015

BIENVENIDOS A LA PAZ PRIMA



Eran las ocho de la mañana del 17 de Julio de 2012, cuando descendieron del Transbordador, mi prima Maritza Marmolejo y sus tres hijos: Ariel, Victoria y Valeria. Los recibimos mi esposa y yo, mientras Oscar bajaba el automóvil en el cual viajaron de Nogales Arizona, hasta Topolobampo Sinaloa.

Vinieron a visitarnos, para pasar unos días en La Paz y Cabo San Lucas. Oscar, hizo una reservación en San Lucas en un hotel del 20 al 24 de julio, pues es un placer para mi prima Maritza viajar con sus hijos y su esposo.

Maritza es hija de mi tío Fidel Marmolejo, hermano de mi Señora Madre, yo la conocí cuando era una huerquilla, de diez años.

En La Paz estuvieron hospedados en nuestra casa, los llevamos a conocer la ciudad y sus playas, disfrutaron de la nieve que fabrican en la nevería La Fuente, saborearon una carne asada, acompañada de unas espumosas heladas.

El día 20 salimos hacia San Lucas, donde conocieron a nuestros hijos y nietos, ahí pasamos tres días de delicia, en familia.

Quien dijera que esta segunda vez que vi a mi prima Maritza ya con su familia fue de lo mejor para nosotros.  
  

sábado, 3 de enero de 2015

PRIMO, ¿VAMOS A ACAPULCO?



Allá por 1961 y 1962, mi primo Jesús Vargas y yo hicimos algunos viajes a Acapulco. 

Jesús trabajaba con su tío Carlos en las tiendas de muebles de baño que estaban por la calle Ayuntamiento del centro de la ciudad de México, mientras yo asistía a la Universidad Autónoma de México.

Los viajes los hacíamos en su auto, un Simca Aronde, normalmente cuando el salía algún sábado de trabajar, pasaba por mí a mi casa, y salíamos en su coche con rumbo al puerto.

Casi siempre íbamos sin dinero, solo para la gasolina y un poco para malcomer, normalmente el viaje por la carretera era tranquilo, siempre tomábamos la carretera libre, y al llegar a Acapulco, nos dirigíamos a Puerto Marqués, pues en uno de los restaurantes, el de la tía Lencha, tenía en la parte trasera un palapa con hamacas, y nos las rentaba a dos pesos por noche.

Los domingos siempre desayunábamos en su restaurante, a peso el taco de pescado, y también por un peso una manzanita sol. 

Nos despedíamos de ella, y nos íbamos a nadar a las playas de la costera. Varias veces fuimos a Caleta o a caletilla para cruzar nadando a la Roqueta. Nos encantaba ir a la isla, pues ahí siempre había poca gente, además nos entretenía mucho ver al burro borracho que le gustaba beberse una cerveza.

Íbamos a bucear donde se encuentra la Virgen en el fondo del mar. 

También ibamos a La Quebrada para ver a los clavadistas. 

Teníamos que regresar nadando a Caleta temprano para tomar la carretera de vuelta a México.

Como no recordar estos viajes que hicimos Tito mi primo y yo, en su auto hasta Acapulco.

En 1963, ingresé a la Escuela Militar de Aviación y nunca más volví a viajar con mi primo Jesús Vargas.  

miércoles, 17 de diciembre de 2014

MAMÁ, ¡MI PAPÁ NO TIENE PELO!



Como no recordar el día que mi Señora Madre llevó a mi hermana Ana María, al salón de belleza para que la peinaran. Yo iba a hacer mi primera comunión y mi Madre quería que nos retraran a mi hermana y a mi, ella vestida de angelito, y yo con mivela en la mano.

Pues bien, mi madre llevó a Ana con la peinadora y la dejó encargada con la estilista. Cuando mi Madre regresó, la chica le preguntó a mi Madre con cierta ironía: "Que raro señora, que hace un rato le pregunté a Anita: ¿Porque estás tan china? y ella me dijo que no sabía, porque ni su mamá ni su papá son chinos"

Hay hija, tu papá es chino.

"MAMÁ, ¡MI PAPÁ NO TIENE PELO!"

"Bueno, eso es ahora que ya está calvito, pero cuando él estaba joven tenía el pelo igual al tuyo, sus amigos le decían "EL CHINO LAVÍN" 

martes, 4 de noviembre de 2014

¿COMO SE DISTINGUE A UNA HEMBRA PREÑADA?

Allá por 1995, un servidor contaba con una agencia de viajes cuyo nombre fue TURIPAZ. Además de vender boletos de avión, de transbordador, armaba paquetes de distintos tipos de prestación de servicios turísticos.

Mi pequeña empresa, era una agencia receptiva, ya que armaba visitas a la pintura rupestre, al avistamiento de la Ballena Gris en Matancitas o a la pesca deportiva.

Normalmente mis paquetes para el avistamiento de la Ballena Gris, tenían un costo de cien dólares por persona. A cambio yo les daba: Viaje de ida y vuelta hasta López Mateos, (aproximadamente 500 Kms. de carretera) Desayuno en Ciudad Constitución, tres horas de panga parta acercarnos a las ballenas y poderlas tocar y la comida normalmente era de mariscos, langosta o filete de pescado.

Uno de los paquetes que arme, fue para un grupo de diez monjas Brígidas, a las cuales llevé a la laguna de López Mateos para que conocieran a la Ballena Gris.

Siempre yo acompañaba a los turistas en la panga, y gracias a eso y a mi experiencia, siempre podían tocar a alguna de las ballenas.


Una turista tocando a un ballenato

Pues bien: Yo tenía designadas para mí, dos zonas especiales donde poder observar ocasiones especiales de la vida de etas ballenas. El área donde efectuaban el apareamiento de la pareja, que era la bocana de la laguna. Yo le llamaba el “Hotel de la Luna de Miel” La otra zona, era donde la hembra daba a luz a sus ballenatos, se encuentra en la parte más alejada del puerto, al que llaman “La Florida” yo le decía: “El Sanatorio”
En cada viaje, yo les explicaba a los turistas, la forma de vida de estos bellos animales. A las monjas Brígidas les explique lo mismo.

El panguero se dirigió a la bocana. Ahí vimos a la ballena que dirige el tráfico migratorio de entrada a la laguna. El se da cuenta de la hembra que viene preñada y tiene que ir al “Sanatorio” para dar a luz a su bebé. Y a las parejas que están por casarse, les indica que tienen que quedarse en “El Hotel de la Luna de Miel”




BALLENA QUE DIRIGE EL TRÁFICO

Luego vimos a varias hembras que se dirigían al “Sanatorio” entonces yo le pregunté: -Madre fíjese bien, ¿Cómo se da usted cuenta que una hembra va rumbo al “Sanatorio”?-

Entonces vimos a algunas hembras iniciando su viaje hacia “La Florida”




BALLENA RUMBO A LA FLORIDA

La monja se Santiguo y me dijo que no sabía como distinguir entre unas y otras.

Otra de la monjas me dijo: -A ver Capitán, ¿Usted como las distingue?-

Yo le contesté con la mejor de mis sonrisas:

-Muy fácil Madre, la hembra que va rumbo a “La Florida” entra en la laguna 

“TEJIENDO SU CHAMBRITA”

miércoles, 29 de octubre de 2014

ASÍ QUEDO SAN LUCAS DESPUÉS DEL PASO DE ODILE

Este es un relato fotográfico que me hace Francisco mi hijo, de como quedó Cabo San Lucas despues del paso del huracán ODILE el 15 de septiembre de 2014.


Aunque el ciclón no trajo mucha agua, si trajo mucho viento...


En la marina San Lucas algunas pangas se subieron al muelle...


Entrada a uno de los hoteles...


El mismo hotel...


El estacionamiento del mismo hotel...


Una de las avenidas de San Lucas...


Pobres autos, tener que soportar una palmera...


Dos calles que convergen una esquina...


Edificio inclinado casi como la torre de Pisa...


Así se fueron las fachadas...


En el interior del hotel, el restaurante...


Veamos el poste de la luz, recargado sobre el restaurante...


Un auto se salvó de quedar volcado, pero el otro...


Frente a la empresa Mitsubishi...


Ahora frente a la VolksWagen...


Entrada al departamento de servicio...


Más fachadas que se fueron...


La marina de San Lucas...


La entrada al restaurante...

Ahora con estas fotografías entendemos el porqué el Presidente de la República dejo a la Secretaria de Turismo al frente de las obras de reconstrucción.



sábado, 18 de octubre de 2014

NO ME DEJEN, NO ME DEJEN



¿Cómo no recordar aquellos gritos?

Mi señora madre y mi tía Bora, cada semana se aventaban con los hijos, nosotros éramos seis y los hijos de mi tía Bora eran diez.

Imagínense, dieciséis escuincles durmiendo cada fin de semana, una vez en el rancho El Vergel, y a la semana siguiente en la huerta de Lerdo.

Las dos parejas: mi tío Benjamin Lavín y su esposa Aurora Garza, y mis padres Francisco y Angélica, siempre salían los fines de semana, que cuando no a bailar, o al cine, o simplemente a cenar, y nosotros a pasar la noche de cada sábado al Vergel o a Lerdo.

Pues bien, un sábado en la mañana, íbamos todos del rancho a la huerta, mi tía Bora manejando su camioneta wayín, mi Señora Madre a su lado y los dieciséis peques atrás. 

Yo era el mayor.

Al salir de Gómez Palacio y poner rumbo a ciudad Lerdo, dejando la avenida Agustín Castro y tomar el boulevard Miguel Alemán, mi tía dio una vuelta bombera, en eso se abrió la puerta trasera izquierda, y sopas, una niña que se cae al pavimento. Todos gritamos: 

-“Se cayó, se cayó”-

Mi madre grito: -“¿Quién se cayó?”-

Mi tía Bora frenó su camioneta y le dijo:

-“No te preocupes, ya la veo por el retrovisor, es tu hija Ana María”-

Todos volteamos hacia atrás, y vimos a mi hermana corriendo tras de nosotros y gritaba:

-“No me dejen, no me dejen”-

lunes, 13 de octubre de 2014

Y USTED ¿A QUE VINO?



Fue allá por julio de 1966 cuando llegué a La Paz Baja California Sur. Fui adscrito al escuadrón aéreo de pelea 203. Un compañero que no se tituló, nos invitó a Carlos Martínez López (QEPD) a Misael Orrostieta Díaz y a mi a una hawaianada a la casa de un señor que trabajaba en el banco rural. La fiesta fue en la calle Belisario Domínguez.

Mi primera sorpresa fue cuando una de las chicas que asistieron a esa fiesta me dijo: “Ya sabemos que acaban de llegar a La Paz dos subtenientes y un coronel”

La segunda fue cuando inicie la plática con la chica más hermosa de la fiesta, ella era compañera de trabajo del festejado.

La tercera sorpresa fue su pregunta: -“¿Qué le ha parecido La Paz?”-

A la que yo le contesté: -“La Paz no llega a pueblo bicicletero”-

Ella me volvió a preguntar: -“¿Por qué dice eso?”-

-“Porque hasta ahora no he visto a nadie en bicicleta, todo mundo tiene auto, y con estas calles de tierra y arena, nadie podría andar en bicicleta”-

-Y nuestro mar, ¿Qué le parece?-

-“Bueno, el mar de La Paz no es mar, es una inmensa alberca, hay más olas en el lago de Chapala que aquí. Las olas de esta bahía son del tamaño de mi mano, y al llegar a la playa sólo hacen pop”-

Entonces ella ya molesta me pregunto:

-“Entonces ¿A que vino usted?”-

Y yo con cierto orgullo le dije:

-“Bueno, yo vine a conquistar”-

Ella ya enfadada por mi plática, me dijo:

-“Déjeme le traigo algo de comer de la cocina”-

Y se retiro, cuando regresó traía un plato pequeño con cinco o seis ciruelas, y me dijo:

-“Tenga, cómalas son ciruelas y son muy sabrosas”-

Yo las probé y me supieron un poco acidas.

Con el tiempo supe que a esas ciruelas les dicen “Ciruela del Mogote”

Benditas ciruelas, ellas hicieron que yo ya haya cumplido cuarenta y cuatro años de delicioso amor conyugal.

A propósito, en lo que respecta, a lo de coronel, desde ese entonces todas las chicas de esa época me dicen el Abuelo, por eso este blog se llama lanetabuelo la NET por red en internet lo de abuelo por coronel.